Interconexión y experiencias compartidas; las claves del nuevo cliente social

El de las nuevas tecnologías es un mundo en constante cambio; las pantallas y los teclados cada vez se hacen más pequeños pero sin embargo la influencia de los dispositivos móviles crece cada vez más. La principal característica de estos aparatos es la interconexión que permiten; algo que transforma todos los aspectos de la realidad y, por supuesto, también el del consumo.
La posibilidad de estar siempre conectado lleva a los usuarios de smartphones o tablets a querer compartir todo y ese afán por compartir lleva también al intercambio de opiniones sobre los productos y servicios que ofrece el mercado. Los clientes ya no se basan sólo en la información que les proporciona la empresa sino en las experiencias de otros usuarios.
Puede decirse que los medios de comunicación social han definido a un nuevo tipo de cliente que está conectado con todos y lo comparte todo; el cliente social. Éste apoya sus decisiones, en este caso de compra, en la interacción con otros usuarios y a su vez aporta sus propias experiencias sobre un producto o servicio a otros clientes para que éstos puedan utilizarlas en sus propias decisiones.
Así pues la empresa de hoy en día debe trabajar muy de cerca la comunicación social si quiere ponerse en contacto con este tipo de cliente. Debe reconocer los canales en los que éste interacciona y expone sus quejas o sugerencias para así hacerse cargo de las mismas y lo más rápido posible; no hay que olvidar que los clientes esperan que las marcas participen en tiempo real y de manera casi inmediata.
Aunque a veces sea difícil, las marcas deben asumir esta inmediatez si quieren mantenerse dentro del mercado puesto que ahora son los clientes los que controlan el ciclo de compra y han de adaptarse a ellos.
El acceso a la comunicación no se debe dejar por cuenta del cliente sino que las empresas deben intentar tomar las riendas de la situación e interactuar con el cliente social a la misma velocidad que lo hacen ellos mismos entre sí.
Durante mucho tiempo las empresas han marcado sus normas; en la nueva sociedad de la comunicación social les toca adaptarse a las de los clientes.
Autor fotografía: pax




