Todas las empresas quisieran ser ONG
Parece absolutamente contradictorio e incluso puede sonar irónico, pero todas las empresas sueñan con algo que las ONG consiguen desde el mismo momento de su constitución. Evidentemente ese algo no es la ausencia de beneficios económicos, sino el compromiso.
El trabajador de una empresa, esté más o menos motivado, siempre estará en la misma para obtener un beneficio que normalmente se traduce en una retribución económica. En una ONG, en cambio, la motivación del colaborador nunca es externa sino que siempre es desinteresada y nunca por obligación. Es eso lo que hace que la implicación con el proyecto sea, en la mayoría de los casos, infinitamente mayor de lo que sería si la ésta le fuera impuesta por otros factores ajenos a su propia voluntad y a sus ganas de trabajar en el mismo.
Las empresas no pueden ser ONGs, pero tal vez pueden tomar prestadas algunas ideas de las mismas. Todo empieza por el primer contacto con el trabajador que sería la entrevista de trabajo.
Partimos de la base de que todo candidato tiene un interés por conseguir el puesto pero es fundamental saber distinguir el interés de la ilusión. La persona ideal para el puesto debe tener y transmitir ilusión por el tipo de trabajo o las funciones que va a desarrollar en la empresa; de esta manera será más fácil luego que se implique en las mismas.
Una vez elegido el trabajador, la empresa ha de tener en cuenta que el compromiso se contagia: creando equipos internos el trabajador se sentirá más apoyado y con mayores oportunidades de participar de la vocación de otros y compartir la suya propia.
Además, el empleado debe sentir que su labor dentro de la empresa es trascendente e importante para la misión final de la misma (misión que por otra parte debe tener clara). Asimismo, el empresario debe también ser consciente de los puntos fuertes y de los intereses del trabajador para aprovecharlos y, en la medida de lo posible, incorporarlos a sus funciones diarias.
En resumen el compromiso es un valor que el departamento de recursos humanos debe tener claro desde el principio y valorarlo en cada uno de los trabajadores o candidatos de la misma.
Diseñar y gestionar páginas web, crear aplicaciones para Facebook, manejar Twitter… el trabajo de un Community Manager es tan amplio como lo es Internet. Todas las empresas empiezan a necesitar uno; alguien que sea un profesional del marketing, con conocimientos de publicidad y experto en comunicación.
La entrevista telefónica es utilizada por la mayoría de las empresas como primer filtro en su